Piaroa

Población: 1.127
Ubicación: Vichada, Guainía y Casanare.
Lengua: Huottüja

También conocidos como Huottüja (gente de conocimiento) oDe’aruha (gente de la Selva), son una población indígena acentuada en territorio de densas selvas y sabanas con un clima tropical húmedo. Según el DANE 2018 1.127 se autoreconocen como indígenas de la etnia Piaroa, de los cuales 553 son hombres y 574 son mujeres. La población se concentra principalmente en el departamento del Vichada en un 71,3%, Guainía con el 25,8% y Casanare 0,7%.

Su estructura social está organizada por asentamientos quienes reconocen al Capitán, como máxima Autoridad, ejerce el liderazgo, protegen y tienen el conocimiento ancestral de la comunidad. Sus viviendas son churutas con estructura redonda hecha con horcones de madera y techo en forma cónica cubierto con palma de moriche.

Los piaroa creen que los seres vivos existentes en la tierra vienen de una pareja de piaoras, de esta manera su cosmovisión está ligada al poder de la naturaleza. Dentro de la etnia indígena Piaroa hay diferentes mitos y leyendas, el más significativo es el árbol de la vida o Euwabey, que narra la historia de un cerro sagrado que explica la creación del mundo en el que el dios Wahari y su sobrino Ruayei convertido en lapa, cortaron para comer todos sus frutos y las ramas al caer formaron lo que hoy conocemos como bosques y ríos de la Amazonia. En cuanto a su espiritualidad la figura religiosa central es el Chamán, el principal conocido como Viejomeñé-ruwa quien comparte sueños y visiones, por otro lado el Meñé-ruwa lidera los rituales, cantos sagrados de purificación y sanación.

El ritual o ceremonia más importante para los Piaroa es el Wärime, celebrada cada año donde la comunidad se disfraza cubriendo su cuerpo con hojas de palma y sus rostros con máscaras para agradecer la abundancia y espantar a los malos espíritus. Otras de sus celebraciones es la iniciación del hombre y la mujer en su pubertad; en el hombre entre los 10 y 12 años de edad e implica hacerlo resistente al dolor, por lo cual hacen picaduras de hormigas o avispas en un acto de purificación de su cuerpo. Asimismo en la mujer tras su primera menstruación la aíslan en un chinchorro durante 7 días.
En cuanto a su economía, viven de la siembra de yuca, la pesca, la caza y recolección de palma de Chiquichiqui. Su alimentación principal es el pescado, fruto de pijiguao, y la yuca amarga; con la que preparan mañoco y casabe. A su vez, comercializan artesanías como cestas, cerámicas, tallas en madera, coronas y máscaras, que usan en los rituales.